"El grado del éxito de un hombre lo determina el dominio que tenga sobre sí mismo, mientras que la profundidad de su fracaso lo determinará la forma en que se abandone..."
Leonardo Da Vinci

Páginas

Páginas

lunes, 16 de marzo de 2015

TALLER DE TEJIDO AL CROCHET, BORDADO Y MANUALIDADES EN TELA





Entre mujeres... un espacio para crear y reflexionar

"Cuántas veces les he aconsejado a quienes acuden a mí, en su angustia y en su desaliento, que  se vuelquen al arte y se dejen tomar por las fuerzas invisibles que operan en nosotros" (E. Sábato, La resistencia)

La salud mental es parte de la salud integral de las personas y se relaciona con las condiciones de vida, con las posibilidades de desarrollo afectivo, emocional, intelectual y laboral, y con la capacidad de integración al medio social y cultural. Es la instancia esencial que permite a cada persona desplegar sus posibilidades, aún en los momentos difíciles.

De ahí la importancia de pensar en un espacio de encuentro con fines recreativos, educativos, terapéuticos, de socialización, que busca optimizar la salud, el bienestar y la visión de la vida y en el que la actividad manual permita desarrollar recursos internos y trabajar desde la perspectiva de las fortalezas, las posibilidades y las oportunidades.

El tejido, el bordado y las manualidades en tela son cada vez más comunes entre mujeres de todas las edades que buscan alguna actividad manual para desconectarse, relajarse, fortalecer los lazos sociales y como una posible salida laboral. El trabajo en grupo está planificado en función de la teoría de la recreación porque se ha demostrado que la participación en actividades recreativas trae mayores beneficios: se fortalecen los vínculos sociales, aumenta la autoestima, hay mayor conexión con el cuerpo y se bajan los niveles de dolencias y de medicación.

Es por este motivo que, desde la especificidad del Trabajo Social, se elabora el presente proyecto, orientado a promover la salud física y mental de los participantes, a descubrir y desplegar la creatividad, desarrollar las funciones ejecutivas, la autoestima, la capacidad resiliente, participar activamente en nuevas experiencias, y descubrir la felicidad, todo ello a través del trabajo manual y la reflexión como recursos principales del taller.

Los objetivos a seguir son:

Desarrollar:

        las habilidades sociales, motoras y cognitivas                     
         las capacidades comunicativa
               la creatividad
                   la psicomotricidad (motricidad gruesa y fina, coordinación mano-ojo)
                           la concentración
  
Autora del Proyecto:
Lic. en Servicio Social María Eugenia Guerrini – MP 7171
Cel.: 02477-15683646

sábado, 7 de febrero de 2015

¿QUÉ ES LA ASOCIACIÓN CIVIL INTERNACIONAL DE PROFESIONALES DE TRABAJO SOCIAL SOCIOTERAPÉUTICO?

Somos Un grupo de Trabajadores Sociales Que desde Hace Unos años Estamos Trabajando para Constituir Una "Asociación de Profesionales de Trabajo Social  Socioterapéutico ".

Muy sintéticamente, ambicionamos formar una institución colaborativa con los Colegios Profesionales, Universidades, etc. que dé respaldo, soporte, asesoramiento y capacitación a todos aquellos trabajadores sociales cuyo desempeño sea Institucional o en relación de dependencia, y/o Independiente, pero que sus intervenciones se caractericen por aplicar lo que denominamos Trabajo Social Terapéutico (incluyendo las diferentes especialidades de post-grado).

La Socioterapia es una forma de atención que se brinda a las personas o familias que presentan dificultades interpersonales o relacionales en sus convivencias. La misma consiste en un acompañamiento promocional socio-educativo (Lic. Liliana Calvo) dada nuestra identidad y capacitación como Profesionales de lo Social-Contextual- Relacional, a diferencia de las técnicas Psico-terapéuticas que son propias de otras Profesiones.


Para Mayor Información, los invito a Visitar La Página de la Lic. Mónica Chadi, En Donde podran Encontrar Toda la historia de la Asociación.



VIDEO CONFERENCIA DE LA LIC. MÓNICA CHADI

Les comparto la Conferencia de vídeo de Me Lic. Mónica Chadi expuso en el marco del V Congreso Internacional de Trabajo Social Que Organizo la Universidad del Zulia en Maracaibo, Venezuela.

El tema del Congreso es  "Repensando el TRABAJO SOCIAL Desde el NUEVO ESCENARIO LATINO AMERICANO".

Y el tema de la ponencia es  "El Trabajo Social Y Sus alcances Socioterapéuticos"; eje temático: "Crisis Sociales, Inserción e Intervención Social".

Que les sea útil!!


martes, 27 de enero de 2015

10 CONGRESO RESILIENCIA MEXICO 2014




Me pareció muy ilustrativo este video sobre la resiliencia, espero que les sea útil!!

ALGO MÁS SOBRE RESILIENCIA

Les comparto este link que me pareció interesante, como aporte al tema de la resiliencia que traté en otra entrada:

http://www.elpradopsicologos.es/blog/resiliencia-resilientes/

Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes

resiliencia
¿Sabes qué es la resiliencia? ¿Quieres aprender a ser más resiliente?
A veces la vida nos pone a prueba, nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad, una ruptura de pareja particularmente dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño largamente anhelado, problemas económicos… Existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

Resiliencia: definición y significado

La resiliencia es una capacidad que nos permite afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas y salir fortalecidos de ellas. La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.
Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.

La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?

resiliencia practicaLa resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos  podemos desarrollar a lo largo de la vida. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.
De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.

¿Qué caracteriza a una persona resiliente?

Las personas que practican la resiliencia:
  1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.
  2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.
  3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.
  4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?
  5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.
  6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.
  7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.
  8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.
  9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.
  10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.
  11. Enfrentan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.
  12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.

La resiliencia en los niños

resiliencia niñosSi queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”, afortunadamente no estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es necesario. Algo importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?

INFORMACIÓN PARA COMPARTIR...

Hola! seguidores del blog!! Hoy quiero compartir con ustedes algunas páginas de la web que me parecen sumamente interesantes.

Los invito a sumergirse en este maravilloso mundo de la interconección que nos permite compartir nuestras ideas, nuestros proyectos, nuestras dudas, nuestro pensamiento, nuestras actividades y sobre todo obtener información que aporte a nuestra profesión.

Espero que les sea útil!!


http://www.monicachadi.com.ar/


http://www.israelhergon.com/blog/


https://www.facebook.com/saladerehabilitacionhospitalsanjose?fref=ts


https://www.facebook.com/RedSocioterapeutica?fref=ts


https://www.facebook.com/pages/Orientaci%C3%B3n-y-asesoramiento-socio-familiar/10150090878985029?fref=ts


sábado, 24 de enero de 2015

LA INTERVENCIÓN PROFESIONAL DEL TRABAJADOR SOCIAL EN LA PROBLEMÁTICA DE LA VEJEZ

Dice Alfredo Carballeda que “La palabra intervención proviene del término latino ‘intervenio’, que puede ser traducido como ‘venir entre’ o ‘interponerse’. De ahí que ‘intervención’ pueda ser sinónimo de mediación, intersección, ayuda o cooperación.” Agrega, además, que es “…un dispositivo que se entromete en un espacio, en tanto existe una demanda hacia ella. De ahí que la demanda sea el acto fundador de la intervención.”[1]

Por otra parte, Ángela María Quintero Velásquez manifiesta que: “el Trabajo Social es una intervención en el sentido que intervenir significa tomar parte de una acción con la intención de influenciarla. La intervención del trabajador social consiste en permitir a la persona/sujeto desarrollar sus capacidades,  ayudarlo a modificar su situación y finalmente ayudarlo a resolver sus problemas.”[2]

Según lo expresa Sánchez Salgado (2005), la intervención es la acción de interceder del profesional con la intención de inducir cambios en alguna parte del sistema humano o del proceso social.

En el campo del Trabajo Social el propósito básico de la intervención profesional es mejorar el funcionamiento objetivo y subjetivo entre el individuo y su ambiente, es decir, el funcionamiento físico y social más visible y los sentimientos o estados afectivos. Por lo tanto, el trabajador social no pretende controlar al individuo sino entenderlo en toda su complejidad según interactúa con su ambiente.

El principio óptimo que debe dirigir la práctica gerontológica es la idea de que cada individuo debe tener la oportunidad de ejecutar su potencial, de vivir una vida potencialmente satisfactoria y socialmente deseable. La relación  entre la persona y el profesional se desarrolla en el proceso de dirigir y completar una tarea. La relación progresa mediante una comunicación efectiva entre la persona y el profesional. Una relación profesional debe contribuir a mejorar el funcionamiento del individuo.

El profesional que aspira servir de ayuda a otros debe tener un conocimiento de sí mismo, de sus fortalezas y debilidades personales que puedan impedir el trabajo efectivo con otros. Es importante que conozca sus percepciones y actitudes hacia los grupos y personas con quienes va a intervenir. No sólo debe estar alerta ante sus limitaciones sino también tener disposición para el cambio.

Continúa diciendo Sánchez Salgado (2005) que es importante que el profesional que trabaje con la persona anciana posea una información general con respecto a las características de esta población como un todo, y que esté alerta a la diversidad.  No existen características que puedan ser aplicadas uniformemente a esta población, ya que poseen variedad de necesidades y problemas sociales. Las personas traen a su mayor edad un caudal de experiencias, condiciones de salud y actitudes, diversos patrones de comportamiento y estilos de vida y una gran variabilidad en niveles de funcionamiento físico y emocional.

Aunque la mayoría de las personas que sobrepasan los 60 años funcionan relativamente bien y llevan una vida activa, un número considerable de ellas experimentan problemas de índole social, emocional o económica que requieren de una intervención profesional. Por lo tanto, ésta es diferente con ancianos saludables que con ancianos frágiles y dependientes.

La intervención en este sector poblacional no debe estar focalizada hacia cambios en la personalidad del anciano, sino a ayudarlos a resolver problemas situacionales; el profesional debe mediar para hacerlos útiles tal como son, debe estar disponible para ofrecer consejería, dirección y apoyo.

La acción del profesional puede ir dirigida al individuo, su familia o su comunidad. La prioridad debe ser mantener a la persona anciana funcionando al máximo dentro de su comunidad, aumentando su propia estima, la confianza en sí misma, su autonomía y fortaleciendo la identidad individual.

En fin, el rol principal del profesional trabajador social debe ser ayudar al viejo, al anciano, al adulto mayor a mantener niveles óptimos de funcionamiento dentro de sus limitaciones.

“Las verdades están latentes en las cosas,
No apresuran su propio nacimiento ni lo retardan,
No necesitan el fórceps obstétrico del cirujano,
Para mí lo insignificante es tan grande como
Cualquier cosa
(¿Qué puede ser ni más ni menos que un contacto?)”


Walt Whitman (Canto a mí mismo)




 Bibliografía:

-        Carballeda, Alfredo: La intervención en lo social. Paidós. 2007. 3ª. Reimpresión.

-    Quintero Velásquez, Ángela María: Trabajo Social y procesos familiares. Lumen Humánitas. Bs. As. 1997. 2ª. Reimpresión.
-   Quintero Velásquez, Ángela María: El Trabajo Social Familiar y el enfoque sistémico. Lumen Humánitas. Bs. As. 2004. 2ª. Reimpresión.
-  Quintero Velásquez, Ángela María: Diccionario especializado en familia y género. Lumen Humánitas. Bs. As. 2007.
-   Sánchez Salgado, Carmen Delia: Gerontología social. Editorial Espacio. Bs. As. 2005. 1ª. Reimpresión.

[1] Carballeda, Alfredo: La intervención en lo social. Paidós. Tramas Sociales. Bs. As. 2007. 3ª. Reimpresión. Pág. 93
[2] Quintero Velásquez, Ángela María: El trabajo social familiar y el enfoque sistémico. Lumen Humánitas. Bs. As. 2004. Pág. 29.