"El grado del éxito de un hombre lo determina el dominio que tenga sobre sí mismo, mientras que la profundidad de su fracaso lo determinará la forma en que se abandone..."
Leonardo Da Vinci

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martes, 17 de mayo de 2016

CUANDO LA RESILIENCIA SE PUEDE PONER EN PRÁCTICA

Cuando hablamos de RESILIENCIA generalmente hacemos referencia al concepto: la capacidad que tenemos para superar situaciones de adversidad y salir fortalecidos de ellas. Y pocas veces se nos da la posibilidad de trabajar con personas que ponen en práctica este concepto, porque logran transformar las incapacidades, las dificultades y los obstáculos, en fortalezas, habilidades y espacios de desarrollo de la autoestima. Con profesionalismo, objetivos claros y mucho amor, llevamos a cabo este proyecto de trabajo, con un equipo de profesionales increíble.
Con gran placer les presento el grupo del TALLER DE MULTIESTIMULACIÓN de la Sala de Rehabilitación del Hospital San José de la ciudad de Pergamino, provincia de Buenos Aires, Argentina, donde como trabajadora social co coordino el taller junto a la psicóloga Marina Porta y la terapista ocupacional Cintia Risodé.

Actividades manuales de carpintería, decoupage, bordado, pintura, tejido al crochet, con papel, etc. dan lugar a un sinfin de creaciones y desarrollan la autoestima y las capacidades que todos tenemos más allá de las limitaciones que portamos. Todo esto en un clima ameno de compañerismo, amistad y socialización, compartiendo el mate y algo rico para comer.

Los invito a ver fotos de nuestra actividad:




























domingo, 24 de abril de 2016

LOS CUATRO ACUERDOS

Los toltecas eran un pueblo de cultura milenaria del centro de México. Comparables a los Aztecas, aunque menos numerosos y también menos conocidos. Eran considerados “hombres y mujeres de conocimiento”. Algunos antropólogos les definieron como una nación o raza, sin embargo, algunos estudios les consideran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados. Después de la colonización se vieron dispersados, pero su sabiduría ancestral fue transmitida de generación a generación.

El Dr. Miguel Ruiz, lo que hace en su libro “los cuatro acuerdos”, es resumirla y darla a conocer. Los párrafos entre comillas son citas textuales del libro.

 “El conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo. Aunque no es una religión, respeta a todos los maestros espirituales que han enseñado en la tierra, y si bien abarca el espíritu, resulta más preciso describirlo como una manera de vivir que se distingue por su fácil acceso a la felicidad y el amor.” 

 “Los adultos que nos rodeaban captaron nuestra atención y, por medio de la repetición, introdujeron información en nuestra mente. Así es como aprendimos todo lo que sabemos. Utilizando nuestra atención aprendimos una realidad completa, un sueño completo. Aprendimos cómo comportarnos en sociedad: qué creer y qué no creer; qué es aceptable y qué no lo es; qué es bueno y qué es malo; qué es bello y qué es feo; qué es correcto y qué es incorrecto. Ya estaba todo allí: todo el conocimiento, todos los conceptos y todas las reglas sobre la manera de comportarse en el mundo.” 

 “Tú no escogiste tu lengua, ni tu religión ni tus valores morales: ya estaban ahí antes de que nacieras. Nunca tuvimos la oportunidad de elegir qué creer y qué no creer. Nunca escogimos ni el más insignificante de estos acuerdos. Ni siquiera elegimos nuestro propio nombre. De niños no tuvimos la oportunidad de escoger nuestras creencias, pero estuvimos de acuerdo con la información” 
“El resultado es que nos rendimos a las creencias mediante nuestro acuerdo”. 


 PRIMER ACUERDO - SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS 

 El primer acuerdo es el más importante y también el más difícil de cumplir. Es tan importante que sólo con él ya serás capaz de alcanzar el nivel de existencia que yo denomino ¨El cielo en la tierra¨.
 Este primer acuerdo parece simple, pero es sumamente poderoso.

Tu intención se pone de manifiesto a través de tus palabras. Lo que sueñas, lo que sientes y lo que realmente eres, lo muestras por medio de las palabras.

Las palabras son las herramientas más poderosas que tienes como ser humano, el instrumento de la magia. Pero son como una espada de doble filo: Pueden crear el sueño más bello o destruir todo lo que te rodea.

Uno de los filos es el uso erróneo de las palabras, que crean un infierno en vida. El otro es la impecabilidad de las palabras, qué sólo engendrará belleza y amor.

Según cómo las utilices, las palabras te liberarán o te esclavizarán aún más de lo que te imaginas. Debemos comprender cuál es el poder que emana de nuestra boca. Una palabra es como un hechizo. Todo ser humano es un mago y, por medio de las palabras, puede hechizar a alguien o liberarlo de un hechizo. Continuamente estamos lanzando hechizos con nuestras opiniones. Por ejemplo, me encuentro con un amigo y le doy una opinión que se me acaba de ocurrir. Le digo: ¨¡Mmmm! Veo en tu cara el color de los que acaban teniendo cáncer¨. Si escucha estas palabras y está de acuerdo, desarrollará un cáncer en menos de un año. Ese es el poder de las palabras. Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian, para bien o para mal, nuestras creencias. 

SER IMPECABLE CON TUS PALABRAS ES NO UTILIZARLAS CONTRA TI MISMO. Si te veo en la calle y te llamo estúpido, puede parecer que utilizo esa palabra contra ti, pero en realidad la utilizo contra mí mismo, porque tú me odiarás por ello y tu odio no será bueno para mí.

Si te amo tú me amarás, si te doy odio tú me odiarás. Acción y reacción. Si siento gratitud por ti, tú la sentirás por mí. Si soy egoísta contigo tú lo serás conmigo.

Ser impecable con tus palabras significa utilizar tu energía correctamente, en la dirección de la verdad y el amor por ti mismo.

Si llegas a un acuerdo contigo para ser impecable con tus palabras, eso bastará para que la verdad se manifieste a través de ti y limpie todo el veneno emocional que hay en tu interior. Pero llegar a este acuerdo es difícil porque hemos aprendido a hacer precisamente todo lo contrario.

Hemos aprendido a hacer de la mentira un hábito al comunicarnos con los demás y, aún más importante, al hablar con nosotros mismos. No somos impecables con nuestras palabras.

MUCHAS VECES USAMOS LAS PALABRAS PARA MALDECIR, PARA CULPAR, PARA REPROCHAR, PARA DESTRUIR. EN GENERAL, UTILIZAMOS LAS PALABRAS PARA PROPAGAR NUESTRO VENENO PERSONAL: PARA EXPRESAR RABIA, CELOS, ENVIDIA Y ODIO. Con el uso erróneo de las palabras, nos perjudicamos los unos a los otros y nos mantenemos mutuamente en estado de miedo y duda.

Si eres impecables con tus palabras verás cuantos cambios ocurren en tu vida. En primer lugar, cambios en tu manera de tratarte y en tu forma de tratar a otras personas, especialmente a aquellas a las que más quieres. La impecabilidad en tus palabras también te proporcionara inmunidad frente a cualquier persona que te lance un hechizo. Solamente recibirás una idea negativa si tu mente es un campo fértil para ella.

TÚ DECIDES SI LLEGAS O NO A ESTABLECER UN ACUERDO CONTIGO MISMO: SOY IMPECABLE CON MIS PALABRAS. ESTE ES EL PRIMER ACUERDO AL QUE DEBES LLEGAR SI QUIERES SER LIBRE.

 SEGUNDO ACUERDO - NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE 

Suceda lo que suceda a tu alrededor, no te lo tomes personalmente.

Si te encuentro en la calle y te digo: “Eh, eres un estúpido”, sin conocerte, no me refiero a ti, sino a mí. Si te lo tomas personalmente, tal vez te creas que eres un estúpido. Te lo tomas personalmente porque estás de acuerdo con cualquier cosa que se diga. Tan pronto como estás de acuerdo, el veneno te recorre y te encuentras atrapado.

El motivo de que estés atrapado es lo que llamamos “la importancia personal”. La importancia personal, o el tomarse las cosas personalmente, es considerar que todo gira a nuestro alrededor.
Creemos que somos responsables de todo.

Todos vivimos en nuestro propio sueño, en nuestra propia mente; los demás están en un mundo completamente distinto de aquel en que vive cada uno de nosotros. Cuando nos tomamos personalmente lo que alguien nos dice, suponemos que sabe lo que hay en nuestro mundo. Incluso cuando una situación parece muy personal, por ejemplo, cuando alguien te insulta directamente, eso no tiene nada que ver contigo. Lo que esa persona dice, lo que hace y las opiniones que expresa responden a los acuerdos que ha establecido en su propia mente. Si alguien te da una opinión y te dice ¡Oye, estás muy gordo!, no te lo tomes personalmente, porque la verdad es que se refiere a sus propios sentimientos, creencias y opiniones. Esa persona intentó enviarte veneno y si tú lo tomas personalmente, lo recoges y se convierte en tuyo.

Hay gente que te atrapa fácil con una simple opinión, después te alimentan con el veneno que quieren, y como te lo tomas personalmente, te lo tragas sin chistar. Te comes toda su basura emocional y la conviertes en tu propia basura. Pero si no te lo tomas personalmente, serás inmune a todo veneno que te encuentres. Esa inmunidad es un don de este acuerdo. Cuando te tomas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena porque sientes la necesidad de tener la razón y de que los demás estén equivocados. También te esfuerzas en demostrarles que tienen la razón dando tus propias opiniones. Lo que dices, lo que haces y las opiniones que tienes se basan en los acuerdos que tú has establecido, y no tienen nada que ver conmigo. Pienses lo que pienses, sientas lo que sientas, sé que se trata de tu problema y no del mío. Es tu manera de ver el mundo. Te refieres a ti mismo y no a mí.
Los demás tienen sus propias opiniones según su sistema de creencias. Sea lo que sea lo que la gente haga, piense o diga, no te lo tomes personalmente. Únicamente si hacemos un inventario de nuestros acuerdos destaparemos todos los conflictos de la mente y con el tiempo llegaremos a extraer el orden del caos.

No te tomes nada personalmente por que si lo haces te expones a sufrir por nada. Los seres humanos somos adictos al sufrimiento en diferentes niveles y distintos grados; nos apoyamos los unos a los otros para mantener esa adicción. Hemos acordado ayudarnos mutuamente a sufrir. Si tienes la necesidad de que te maltraten, será fácil que los demás lo hagan. Del mismo modo si estás con personas que tienen necesidad de sufrir, algo en ti hará que las maltrates. Piden una justificación para su sufrimiento. Su adicción al sufrimiento no es más que un acuerdo que se refuerza a diario. Vayas donde vayas, encontrarás gente que te mentirá, pero a medida que tu conciencia se expanda, descubrirás que tú también te mientes a ti mismo. No esperes que los demás te digan la verdad, porque ellos también se mienten a sí mismos.Tienes que confiar en ti y decidir si crees o no lo que alguien te dice. Cuando realmente vemos a los demás tal como son sin tomárnoslo personalmente, lo que hagan o digan no nos dañará. Aunque los demás te mientan no importa. Te mienten porque tienen miedo. Tienen miedo de que descubras que no son perfectos. Quitarse la máscara social resulta doloroso.

Si los demás dicen una cosa pero hacen otra y tu no prestas atención a tus actos te mientes a ti mismos. Pero si eres veraz contigo mismo, te ahorrarás mucho dolor emocional. Decirte la verdad quizá resulte doloroso, pero no necesitas aferrarte al dolor. La curación está en camino; que las cosas te vayan mejor es sólo cuestión de tiempo. Si alguien no te trata con amor y respeto que se aleje de ti es un regalo. Si esa persona no se va lo más probable es que soportes muchos años de sufrimiento con ella.

Para elegir correctamente, más que confiar en los demás es necesario que confíes en ti mismo. Cuando no tomarte nada personalmente se convierta en un hábito firme y sólido, te evitará muchos disgustos en la vida. Tu rabia, tus celos, tu envidia desaparecerán, y si no te tomas nada personalmente, incluso tu tristeza desaparecerá. Si conviertes el segundo acuerdo en un hábito, descubrirás que nada podrá volverte al infierno. Escribe este acuerdo en un papel y engánchalo a tu nevera, en tu oficina en tu lugar de trabajo para recordarlo en todo momento: NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE. Cuando te acostumbres a no tomarte nada personalmente, no necesitarás depositar tu confianza en lo que hagan o digan los demás. Basta que confíes en ti mismo para elegir con responsabilidad. Nunca eres responsable de los actos de los demás; sólo eres responsable de tus actos. Cuando comprendas esto, de verdad, y te niegues a tomarte las cosas personalmente, será muy difícil que los comentarios insensibles o los actos negligentes de los demás te hieran. Si mantienes este acuerdo, viajarás por todo el mundo con el corazón abierto por completo y nadie te herirá. Dirás te amo, sin miedo a que te ridiculicen o rechacen. Pedirás lo que necesites. Dirás sí o dirás no. Lo que tú decidas, sin culparte ni juzgarte.

TERCER ACUERDO - NO HAGAS SUPOSICIONES 

El tercer acuerdo consiste en no hacer suposiciones. Tendemos a hacer suposiciones sobre todo. El problema es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto. Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan, nos lo tomamos personalmente y después, los culpamos y reaccionamos enviando veneno emocional con nuestras palabras. Todas las tristezas y los dramas que has experimentado tienen sus raíces en las suposiciones que hiciste y en las cosas que te tomaste personalmente. Toda cuestión del dominio entre los seres humanos gira alrededor de suposiciones. Producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y tomándonoslas personalmente, porque por lo general empezamos a chismorrear a partir de nuestras suposiciones. Recuerda que chismorrear es nuestra forma de comunicarnos y enviarnos veneno los unos a los otros.

Como tenemos miedo de pedir una aclaración, hacemos suposiciones y creemos que son ciertas, después las defendemos e intentamos que otro sea el que no tenga la razón.  Siempre es mejor preguntar antes que hacer una suposición, suposiciones crean sufrimiento. Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír. No percibimos las cosas tal como son. Tenemos la costumbre de soñar sin basarnos en la realidad. Hacer suposiciones en nuestras relaciones significa buscarse problemas. Hacer suposiciones en las relaciones conduce a muchas disputas, dificultades y malentendidos con las personas que supuestamente amamos. Muchas veces suponemos que la otra persona sabe lo que queremos. El funcionamiento de la mente humana es bastante interesante. Necesitamos justificarlo, explicarlos y comprenderlo todo para sentirnos seguros.

Si los demás nos dicen algo hacemos suposiciones, y si no nos dicen nada también. Las hacemos para satisfacer nuestra necesidad de saber y reemplazar la necesidad de comunicarnos. Incluso si oímos algo y no lo entendemos, hacemos suposiciones sobre lo que significa, y después, creemos en ellas. Hacemos todo tipo de suposiciones porque no tenemos el valor de preguntar. Cuando creemos algo, suponemos que tenemos la razón hasta el punto de llegar a destruir nuestras relaciones por defender nuestra posición. Suponemos que todo el mundo ve la vida del mismo modo que nosotros.

Suponemos que los demás piensan, sienten, juzgan y maltratan como nosotros lo hacemos. Esta es la mayor suposición que podemos hacer y esta es la razón por la cual nos da miedo ser nosotros mismos ante los demás, porque creemos que nos juzgarán, nos convertirán en sus víctimas, nos maltratarán. Y nos culparán como nosotros mismos lo hacemos. De modo que antes de que los demás tengan la oportunidad de rechazarnos, nosotros mismos ya nos hemos rechazado. Así es como funciona la mente.

Si no entiendes algo, en lugar de hacer suposiciones es mejor que preguntes y que seas claro. El día que dejes de hacer suposiciones, te comunicarás con habilidad y claridad, libre de veneno emocional.Cuando ya no hagas suposiciones tus palabras se volverán impecables. Con una comunicación clara todas tus relaciones cambiarán, no sólo las que tienes con tu pareja, sino también con todos los demás. No será necesario que hagas suposiciones porque todo se volverá muy claro. Esto es lo que yo quiero y esto es lo que tú quieres. Lo que realmente hará que las cosas cambien es la acción.

CUARTO ACUERDO - HAZ SIEMPRE LO MÁXIMO QUE PUEDAS  

Sólo hay un acuerdo más, pero es el que permite que los otros tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados. El Cuarto Acuerdo se refiere a la realización de los tres primeros: Haz siempre lo máximo que puedas.

BAJO CUALQUIER CIRCUNSTANCIA, HAZ SIEMPRE LO MÁXIMO QUE PUEDAS, NI MÁS NI MENOS. 

Pero piensa que eso va a variar de un momento a otro. Todas las cosas están vivas y cambian continuamente, de modo que, en ocasiones, lo máximo que podrás hacer tendrá una gran calidad y en otras no será tan bueno. Cuando te despiertas renovado y lleno de vigor por la mañana tu rendimiento es mejor que por la noche cuando estás agotado. Lo máximo que puedas hacer será distinto cuando estés sano que cuando estés enfermo o cuando estés sobrio que cuando hayas bebido.

Tu rendimiento dependerá de que te sientas de maravilla y feliz o disgustado, enfadado o celoso. En tus estados de ánimo diarios lo máximo que podrás hacer cambiará de un momento a otro de una hora a otra de un día a otro. También cambiará con el tiempo. A medida que vayas adquiriendo el hábito de los cuatro nuevos acuerdos tu rendimiento será mejor de lo que solía ser. Independientemente del resultado sigue haciendo siempre lo máximo que puedas, ni más ni menos. Si intentas esforzarte demasiado para hacer más de lo que puedes gastarás más energía de la necesaria y al final tu rendimiento no será suficiente.

CUANDO TE EXCEDES, AGOTAS TU CUERPO Y VAS CONTRA TI,  POR CONSIGUIENTE, TE RESULTA MÁS DIFÍCIL ALCANZAR TUS OBJETIVOS.

Por otro lado si haces menos de lo que puedes hacer te sometes a ti mismo a frustraciones, juicios, culpas y reproches. Limítate a hacer lo máximo que puedas, en cualquier circunstancia de tu vida. No importa si estás enfermo o cansado, si siempre haces lo máximo que puedas, no te juzgarás a ti mismo en modo alguno. Y si no te juzgas, no te harás reproches, ni te culparás ni te castigarás en absoluto. Si haces siempre lo máximo que puedas, romperás el fuerte hechizo al que estás sometido.

Si haces lo máximo que puedas vivirás con gran intensidad. Serás productivo y serás bueno contigo mismo porque te entregarás a tu familia, a tu comunidad, a todo. Pero la acción es lo que te hará sentir inmensamente feliz. Siempre que haces lo máximo que puedes, actúas.

HACER LO MÁXIMO QUE PUEDAS SIGNIFICA ACTUAR EN CADA MOMENTO COMO UN FIN EN SI MISMO NO PORQUE ESPERAS UNA RECOMPENSA.

La mayor parte de las personas hacen exactamente lo contrario: sólo emprenden la acción cuando esperan una recompensa y no disfrutan de ella. Y ese es el motivo por el que no hacen lo máximo que pueden.

Por ejemplo, la mayoría de las personas van a trabajar y piensan únicamente en el día de pago y en el dinero que obtendrán por su trabajo. Están impacientes esperando a que llegue el viernes o el sábado, el día en el que reciben su salario y pueden tomarse unas horas libres. Trabajan por su recompensa y el resultado es que se resisten al trabajo. Intentan evitar la acción; ésta entonces se vuelve cada vez más difícil y esas personas no hacen lo máximo que pueden. Trabajan muy duramente durante toda la semana, soportan el trabajo, soportan la acción, no porque les guste, sino porque sienten que es lo que deben hacer. Tienen que trabajar porque han de pagar el alquiler y mantener a su familia. Son personas frustradas, y cuando reciben su paga, no se sienten felices.

Te debes el aceptarte a ti mismo, tienes que arriesgarte a expresarte y aprender de tus errores. Cuando haces lo máximo que puedes no parece que trabajes, porque disfrutas de todo lo que haces. Sabes que haces lo máximo que puedes cuando disfrutas de la acción o la llevas a cabo de una manera que no te repercute negativamente. Haces lo máximo que puedes porque quieres hacerlo, no porque tengas que hacerlo, ni por complacer a los demás. Si emprendes la acción porque te sientes obligado, entonces, de ninguna manera harás lo máximo que puedas. En ese caso, es mejor no hacerlo. Cuando haces lo máximo que puedes, siempre te sientes muy feliz; por eso lo haces. Cuando haces lo máximo que puedes por el mero placer de hacerlo, emprendes la acción porque disfrutas de ella. LA ACCIÓN CONSISTE EN VIVIR CON PLENITUD.

La inacción es nuestra forma de negar la vida y consiste en sentarse delante del televisor cada día durante años porque te da miedo estar vivo y arriesgarte a expresar lo que eres. Expresar lo que eres es emprender la acción. Puede que tengas grandes ideas en la cabeza, pero lo que importa es la acción.

Una idea, si no se lleva a cabo, no producirá ninguna manifestación, ni resultados ni recompensas.
Hacer lo máximo que puedas es un gran hábito que te conviene adquirir. Yo hago lo máximo que puedo en todo lo que emprendo y siento. Hacerlo se ha convertido en un ritual que forma parte de mi vida, porque yo escogí que así fuese. Es una creencia, como cualquier otra de las que he elegido tener. Lo convierto todo en un ritual y siempre hago lo máximo que puedo.

NACISTE CON EL DERECHO DE SER FELIZ. NACISTE CON EL DERECHO DE AMAR, DE DISFRUTAR Y DE COMPARTIR TU AMOR. ESTÁS VIVO, ASÍ QUE TOMA TU VIDA Y DISFRÚTALA. NO TE RESISTAS A QUE LA VIDA PASE POR TI.

No necesitamos saber ni probar nada. Ser, arriesgarnos a vivir y disfrutar de nuestra vida, es lo único que importa. Di que no cuando quieras decir que no, y di que sí cuando quieras decir que sí. Tienes derecho a ser tú mismo. Y sólo puedes serlo cuando haces lo máximo que puedes. Cuando no lo haces, te niegas el derecho a ser tú mismo. Esta es una semilla que deberías nutrir en tu mente. No necesitas muchos conocimientos ni grandes conceptos filosóficos. No necesitas que los demás te acepten. Expresas tu propia divinidad mediante tu vida y el amor por ti mismo y por los demás. Los tres primeros acuerdos sólo funcionarán si haces lo máximo que puedas. No esperes ser siempre impecable con tus palabras. Tus hábitos rutinarios son demasiado fuertes y están firmemente arraigados en tu mente. Pero puedes hacer lo máximo posible. No esperes no volver nunca más a tomarte las cosas personalmente; sólo haz lo máximo que puedas. No esperes no hacer nunca más ninguna suposición, pero sí puedes hacer lo máximo posible. Si haces lo máximo que puedas, hábitos como emplear mal tus palabras, tomarte las cosas personalmente y hacer suposiciones se debilitarán y con el tiempo, serán menos frecuentes. No es necesario que te juzgues a ti mismo, que te sientas culpable o que te castigues por no ser capaz de mantener estos acuerdos. Cuando haces lo máximo que puedes, te sientes bien contigo mismo aunque todavía hagas suposiciones, aunque todavía te tomes las cosas personalmente y aunque todavía no seas impecable con tus palabras.

Si siempre haces lo máximo que puedas, una y otra vez, te convertirás en un maestro de la transformación. La práctica forma al maestro. Cuando haces lo máximo que puedes, te conviertes en un maestro. Todo lo que sabes has aprendido mediante la repetición. Aprendiste así a escribir, a conducir e incluso a andar. Eres un maestro hablando tu lengua porque la has practicado.

LA ACCIÓN ES LO QUE IMPORTA. Si haces lo máximo que puedas en la búsqueda de tu libertad personal y de tu autoestima, descubrirás que encontrar lo que buscas es sólo cuestión de tiempo. No se trata de soñar despierto ni de sentarse varias horas a soñar mientras meditas. Debes ponerte en pie y actuar como un ser humano. Debes honrar al hombre o la mujer que es. Debes respetar tu cuerpo, disfrutarlo, amarlo, alimentarlo, limpiarlo y sanarlo. Ejercítalo y haz todo lo que le haga sentirse bien. Esto es una puja para tu cuerpo, es una comunión entre el universo y tú. Cuando des amor a todas las partes de tu cuerpo, plantarás semillas de amor en tu mente, y cuando crezcan, amarás, honrarás y respetarás tu cuerpo inmensamente.

Los Cuatro Acuerdos son un resumen de la maestría de la transformación, una de las maestrías de los toltecas. Los Cuatro Acuerdos están ahí; sólo tienes que adoptarlos y respetar su significado y su poder. Lo único que tienes que hacer es lo máximo que puedas para honrar estos acuerdos. Establece hoy este acuerdo: «Elijo respetar los Cuatro Acuerdos». Son tan sencillos y lógicos que incluso un niño puede entenderlos. Pero para mantenerlos, necesitas una voluntad fuerte. ¿Por qué? Porque vayamos donde vayamos descubrimos que nuestro camino está lleno de obstáculos. Todo el mundo intenta sabotear nuestro compromiso con estos nuevos acuerdos y todo lo que nos rodea está estructurado para que los rompamos. El problema reside en los otros acuerdos que forman parte del sueño del planeta. Están vivos y son muy fuertes. Por esta razón es necesario que seas un gran cazador, un gran guerrero capaz de defender los Cuatro Acuerdos con tu vida. Tu felicidad, tu libertad, toda tu manera de vivir dependen de ello.

Tienes que decirte a diario: Hoy seré impecable con mis palabras, no me tomaré nada personalmente, no haré suposiciones y haré lo máximo que pueda. Si rompes un acuerdo, empieza de nuevo mañana y de nuevo al día siguiente. Al principio será difícil, pero cada día te parecerá más y más fácil hasta que, un día, descubrirás que los Cuatro Acuerdos dirigen tu vida. Te sorprenderá ver cómo se ha transformado tu existencia.

Tu amor y tu respeto por ti mismo crecen incesantemente. Puedes hacerlo. No te inquietes por el futuro; mantén tu atención en el día de hoy y permanece en el momento presente. Vive el día a día. Haz siempre lo máximo que puedas por mantener estos acuerdos, y pronto te resultará sencillo. Hoy es el principio de un nuevo sueño.

 Extraído del Libro “Los Cuatro Acuerdos” del Dr. Miguel Ruiz.

HABLEMOS SOBRE AUTOESTIMA

Hoy tengo ganas de hablar sobre autoestima, que es la evaluación que efectúa y generalmente mantiene el individuo con respecto a sí mismo, expresa una actitud de aprobación o desaprobación e indica en qué medida el individuo se cree capaz, importante, digno y con éxito. Pero es aún más que ese sentido innato de nuestra valía personal. Es tan importante tener una sana autoestima...!! Así que aquí les comparto mis reflexiones al respecto.

Es sabido, y cada vez se está tomando más conciencia de ello, que así como un ser humano no puede realizar su potencial sin una sana autoestima, tampoco puede hacerlo una familia ni una sociedad cuyos miembros no se respetan a sí mismos, no valoran su persona ni confían en su mente.

La autoestima es una necesidad humana fundamental. Su efecto no requiere ni nuestra comprensión ni nuestro consentimiento. Funciona a su manera en nuestro interior con o sin nuestro conocimiento.

Mucho se dice sobre autoestima, y son muchos los conceptos que circulan. Me parece oportuno hacer referencia en primer lugar al origen etimológico de la palabra estima: ésta deriva del latín aestimare, que significa valorar, apreciar, reconocer el mérito.

Nathaniel Branden (2013, 1ª. edición en Argentina) define a la autoestima como la confianza en nuestra capacidad de pensar, en nuestra capacidad de enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida; la confianza en nuestro derecho a triunfar y a ser felices; el sentimiento de ser respetables, de ser dignos, de tener derecho a afirmar nuestras necesidades y carencias, a alcanzar nuestros principios morales y a gozar del fruto de nuestros esfuerzos.

Stanley Coopersmith (1969) considera a la autoestima como la parte evaluativa y valorativa de nosotros mismos, constituida por el conjunto de creencias y actitudes de una persona sobre sí mismo. En 1981, Coopersmith corrobora sus definiciones afirmando que la autoestima es como la evaluación que una persona realiza y mantiene comúnmente sobre sí mismo, se expresa a través de sus actitudes de aprobación y desaprobación, indicando el grado en que cada persona se considere capaz, significativa, competente y exitosa. Añade además que no está sujeta a cambios transitorios, sino más bien es estable al tiempo aceptando que en determinados momentos se dan ciertos cambios, expresado en las actitudes que toma sobre sí mismo.

Esta valoración se puede dar en distintos ámbitos (ámbito social, familiar y escolar) y depende del mundo empírico del individuo.

La esencia de la autoestima es confiar en la propia mente y saber que somos merecedores de la felicidad. Es una fuerza motivadora, inspira un tipo de comportamiento e influye directamente en nuestros actos. Hay una retroalimentación permanente entre nuestras acciones mundanas y nuestra autoestima. El nivel de nuestra autoestima influye en nuestra forma de actuar y nuestra forma de actuar influye en el nivel de nuestra autoestima.

Con una autoestima alta será más probable que me esfuerce ante las dificultades. Con una autoestima baja lo más probable es que renuncie a enfrentarme a las dificultades. Si me respeto y exijo a los demás que me traten con respeto, me mostraré y comportaré de manera que aumente la probabilidad de que los demás respondan de forma apropiada. Cuando lo hagan, mi creencia inicial saldrá reforzada y confirmada. Si no me respeto a mí mismo y acepto la falta de respeto o el abuso transmitiré inconscientemente este trato y algunas personas me tratarán de la misma forma.

El valor de la autoestima radica en que nos permite vivir mejor, responder a los desafíos y a las oportunidades con mayor ingenio y de forma apropiada, y afirmar nuestras capacidades y habilidades, y entender nuestras limitaciones. El no aceptarse a sí mismo, el no valorarse, el no amarse y no respetarse, el vivir criticándose da origen a varios de los conflictos en los seres humanos: dificultades en el trabajo, no poder concretar relaciones afectivas saludables, enfermedades, etc. 

Cuando los padres no se valoran, es difícil que valoren a sus hijos y que puedan transmitirles el autocuidado.

Una persona con alta autoestima se valora, es honesta, es responsable, es compasiva e íntegra, logra dar y recibir amor, se tiene confianza, valora a los demás y los respeta, y ante una crisis siente que puede superarla y confía en sí misma para salir adelante.

Una persona con baja autoestima piensa que vale poco, desconfía de los demás, cree que puede ser maltratada o menospreciada, teme, se aísla, no se arriesga, se desespera ante una situación que no se resuelve como ella necesita.

El nivel de la autoestima tiene profundas consecuencias en cada aspecto de nuestra existencia, impacta en todos los órdenes de nuestra vida: 
- determina la persona que elegimos como pareja, la carrera que estudiamos, el trabajo que conseguimos, los amigos que frecuentamos, los proyectos que emprendemos; 
- determina  la forma de actuar en nuestro trabajo, nuestro trato con la gente, la forma de relacionarnos con la pareja, con los hijos, con los amigos, y en el nivel de felicidad que alcancemos.

Un buen desarrollo del sentido de valía personal y de autonomía se correlaciona significativamente con la amabilidad, la generosidad, la cooperación social y con un espíritu de ayuda mutua. El comportamiento de una persona es directamente proporcional al concepto que tiene de sí misma.

La integridad, sinceridad, responsabilidad, compasión, el amor y la competencia, todo surge con facilidad en aquellos que tienen una elevada autoestima. Tienen la sensación de que son importantes, de que el mundo es un buen lugar, pueden pedir ayuda a los demás y a su vez confiar en sus propias capacidades.

La autoestima es una necesidad, es decir, la necesitamos para funcionar eficazmente. Es una necesidad porque nos proporciona una contribución esencial para el proceso vital, es indispensable para un desarrollo normal y saludable y tiene valor para la supervivencia. Podemos decir también que es una necesidad urgente, ya que su ausencia altera la capacidad para funcionar, por eso decimos que tiene valor de supervivencia. Como lo expresa Maslow, en su jerarquía de las necesidades humanas, donde ubica a la necesidad de autoestima en segundo lugar.

Una autoestima positiva es, según Branden (2013), como el sistema inmunitario de la conciencia, que proporciona resistencia, fuerza y capacidad para la regeneración. Por lo tanto, ante situaciones de adversidad estaremos mejor preparados para sobreponernos teniendo una alta autoestima.

La autoestima tiene dos componentes relacionados entre sí:
-          La eficacia personal
-          El respeto a uno mismo

La eficacia personal es la sensación de confianza frente a los desafíos de la vida. Significa confianza en el funcionamiento de mi mente, en mi capacidad para pensar y entender, para aprender, elegir y tomar decisiones; confianza en mi capacidad para entender los hechos de la realidad que entran en el ámbito de mis intereses y necesidades; en creer en mí mismo; en la confianza en mí mismo.

El respeto a uno mismo es la sensación de considerarse merecedor de la felicidad. Es reafirmarme en mi valía personal, en mis pensamientos, mis deseos y mis necesidades.

La eficacia personal y el respeto a uno mismo son un pilar doble de una autoestima saludable; si falta uno de ellos, la autoestima se deteriora. Podemos decir, entonces, que la autoestima es la disposición a considerarse competente para hacer frente a los desafíos básicos de la vida y sentirse merecedor de la felicidad.

¿Cómo está tu autoestima en este momento??

Seguimos en la próxima entrada.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

FELIZ AÑO 2016!!!!

Cuando termina un año nos detenemos a reflexionar sobre todo lo que nos ha sucedido, todo aquello que hemos vivido y aprendido, y queremos que en el año nuevo que llega todo en nuestra vida mejore, y nos haga seguir creciendo y evolucionando.

Lo que ya pasó nadie podrá modificarlo; llegó el momento de poner tu mirada en el aquí y ahora y tener la seguridad de que puedes alcanzar niveles superiores. Este año 2016 es tu año para iniciar o completar tus proyectos, no te paralices ante las dificultades, fortalece tu fe, tienes que tener mente enfocada en lo que buscas conseguir y así lo lograrás.

Las cosas más alucinantes pueden pasar en un instante, posees un increíble don y está todo de tu parte para volver reales tus sueños.

Goza de tu vida en forma intensa; es mi deseo que este nuevo año la buena estrella esté contigo.



Buenas cosas vienen para aquellos que creen.
Cosas mejores vienen para aquellos que son pacientes.
Pero las mejores cosas vienen para aquellos que no se rinden.


¡FELIZ 2016!

jueves, 15 de octubre de 2015

CUMPLIR LOS SUEÑOS!!

Hola amigos! los tenía un poco abandonados! Pero acá estoy para compartirles un link que me pareció sumamente interesante porque está relacionado con el espíritu de este blog, que nos invita a reflexionar y a sanarnos interiormente, buscando diferentes alternativas para cumplir nuestros sueños, entre otras cosas.

Espero les sea útil como a mí!

http://www.elciudadano.cl/2015/10/07/219615/renuncie-y-no-me-he-muerto-de-hambre/?utm_campaign=shareaholic&utm_medium=facebook&utm_source=socialnetwork

RenuncieCarolinaChavatePrincipal
La escritora Carolina Chavate reflexiona acerca de lo complicado de obtener éxito, felicidad y satisfacción, haciendo algo que no se ama. “No hemos venido a este mundo a hacer cosas que odiamos a cambio de unos cuantos pesos, sería pedirle demasiado poco a la vida”.
Renuncié a mi trabajo y no me he convertido en un monstruo como Gregorio Samsa, estoy bien. De hecho nunca me había sentido con tanta energía creativa y me parece que eso es bueno.
Creo que la mayor parte de eso que llamamos presión social puede resumirse en una pregunta cotidiana: “¿En qué trabajas?, ¿Para quién o en dónde trabajas?” El mundo no está preparado para escuchar la respuesta de “haciendo realidad un sueño, un proyecto personal”, “obteniendo inspiración para mi libro”, “estoy creando una serie fotográfica de lo que la gente pisa con la suela de sus zapatos”, “hago dibujitos y los publico en mis redes sociales”, “me gusta ir a ver pelis y después reseñarlas en mi blog”, “hago croché”, ”tengo un taller de vitrales en casa”, “toco el Ukelele”, “entrevisto gente en la calle”, “hago malabares”, “bailo”, “cocino y experimento con alimentos”, o “viajo y cuento historias del movimiento del mundo”.
NO.
El mundo no está preparado para escuchar que tienes escrita una lista de objetivos idealistas, aunque sean específicos, medibles, alcanzables, aunque tengan sentido y significado; y que además estés tratando de tachar punto por punto de esta lista. El mundo además cree que esa es la opción fácil, cuando en realidad cuesta y cuesta desde adentro porque la verdad es que para ese mundo, es más fácil complicar que simplificar.
Me cuesta creer que haya gente de mi edad que sigue soñando con jubilarse para dedicarse a aquello para lo que nació cuando tenga prescripción médica para enfermedades derivadas del estrés de toda una vida, pantuflas y por fin libere la hipoteca de una casa llena de cosas inútiles que no podrá llevarse a la tumba. ¿Por qué seguimos viviendo como si fuera a haber tiempo siempre? (una vieja pregunta).
Ayer por ejemplo estuve caminando por el centro y curiosamente en diferentes momentos, me encontré con tres amigos. Todos de escalas socioeconómicas diferentes (así nos miden ¿no?). Uno es vendedor ambulante de películas (tiene las mejores siempre), otro es profesional, talentoso y empleado. El tercero, un gerente de un importante lugar de la ciudad. Eran las 5:30 pm y los tres estaban devastados, ojos rojos, lentos, torpes. No eran lo que yo he conocido de ellos. Por supuesto me hicieron espejo, me vi a mi misma hace meses, secándome.
Cuando estamos ocupados nos volvemos estúpidos, estoy convencida de que las mejores ideas, proyectos y la mejor versión de nosotros mismos surge cuando nos regalamos tiempo… y esto es raro porque nacemos con tiempo pero malvendemos las horas de nuestra vida a empresas y a proyectos en los que no creemos y cuyos valores no compartimos.
En la edad media, el Feudalismo decía que teníamos que poseer tierra para ser felices, luego vino la era industrial inventando necesidades que comprar para alimentar el capital y hacernos sentir miserables sino lo teníamos y ¿ahora? No soy yo la única que siente que las cosas están cambiando, ésta generación tiene muchas cosas qué decir.
SER + HACER +TENER = NACER + ESTUDIAR + TRABAJAR + COMPRAR +REPRODUCIRSE +MORIR
Todos los días leo posts, tuits o converso con amigos y me convenzo de que resulta extremedamente complicado obtener éxito/felicidad/satisfacción o que nos vaya bien, haciendo algo que no amamos. Yo creo que no hemos venido a este mundo a hacer cosas que odiamos a cambio de unos cuantos pesos, sería pedirle demasiado poco a la vida, y eso es algo que la muerte súbita de tres seres queridos me ha enseñado.
Tampoco es justo dejar de hacer algo que amamos por dinero y para ello hay que estar muy conectado con los pocos deseos, deben ser pocos, que nos son esenciales. (Ahora parezco Coelho… perdón, es lo que me atraviesa en este momento y este es mi blog).
Hace meses escribí una historia para una revista que me remuneró económicamente por ello. No pude estar más feliz y lo tomé como una señal. El editor, a quien admiro muchísimo, me reseñó como “escritora colombiana”. Lo que me sorprendió de esto es que alguien muy cercano a mí me dijo que era una pretenciosa, que yo no era escritora “tenés que poner que sos abogada, ese es tu título” ¿Abogada? pero si yo no ejerzo, ¿Qué dirían los realmente abogados de alguien como yo?
Voy a cumplir 27 y tengo varios diplomas de los cuales uno o dos me hacen sonreír. Al mirarlos comprendo que el oficio (hermosa palabra) no nos lo da nuestro título. El oficio, nos lo da nuestro talento. Escribir, para mí es una forma de respirar, no son solo signos de colores que se escurren en una página, no es solo seguir llenando libretas Moleskine compulsivamente.
Hace poco leí que lo único que necesitamos para convertirnos en artistas (léase Escritores) es la capacidad de asombro. He dedicado estos últimos días a salir a buscar lugares y personajes que habitan el mundo para encontrar así aquello que nos hace sentir vivos…a todos.
Entonces, ¿no soy escritora? o ¿tengo que ganarme el premio Alfaguara, un nobel, y esperar a que alguna editorial me haga digna de ser explotada por las regalías de un libro para que después me entrevisten y algún círculo de intelectuales me destroce? o ¿puedo seguir autopublicándome, escribiendo por encargo y seguir creando con confianza y disciplina?. El mundo necesita seres que pongan su talento a circular en este proyecto colectivo que se llama planeta tierra. Así vibra la cosa, nada es original pero vale la pena poner al servicio de los demás esas pequeñas cosas que bien enfocadas nos hacen únicos y así ir desarrollando y perfeccionando lo que amamos hacer.
¿Y esto cómo para qué o qué?
Para vivir. El dinero llegará como consecuencia, como valor o señal de que le estamos aportando algo al mundo o a la sociedad a la que elijamos pertenecer. Esto hasta el más racional lo sabe, el dinero fluye y como se va, vuelve. Después de todo el dinero es, lo que hagamos con él. Algunos aún sueñan con acumularlo… yo creo que en ese sentido, es más importante la creatividad que el dinero.
Me quedo con esa frase que le escuché a Pepe Mujica, uno va haciendo suyas algunas frases, “Cuando tú compras con plata, no compras con plata, compras con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para ganar esa plata”… hay que escuchar a los sabios.
Así que la próxima vez que alguien me pregunte ¿En dónde trabajas o a qué te dedicas? voy a responder soy escritora… freelance.

lunes, 27 de julio de 2015

CURSO VIRTUAL DE INTRODUCCIÓN A LA SOCIOTERAPIA

Finalmente llegó el momento tan esperado!! Se abrió la inscripción para el Curso Virtual de Introducción a la Socioterapia. Es una gran oportunidad para tomar contacto con una forma alternativa de intervención desde el Trabajo Social, en la que venimos trabajando desde hace años un grupo de trabajadores sociales de Argentina, Latinoamérica, EEUU y España.
Nuestro primer paso es la organización de este curso, en forma conjunta con la Universodad de Flores.
Los esperamos a todos los colegas en el aula virtual!!!


domingo, 12 de julio de 2015

CONSULTORIO DE ORIENTACIÓN Y ASESORAMIENTO SOCIO FAMILIAR

Es un espacio de reflexión, supervisión y asesoramiento para personas, familias y profesionales de las ciencias sociales, basado en el modelo de intervención socioterapéutica con familias desde la metodología del Trabajo Social, de mi autoría, en el cual logré integrar la metodología de intervención propia del Trabajo Social con cuatro modelos de intervención con familias del enfoque sistémico.

Realizo atención personalizada a personas y familias que se encuentren atravesando una situación de crisis, conflicto o dificultad a nivel personal, familiar, relacional o laboral, o una enfermedad que implique modificar la cotidianeidad, con el fin de brindarles herramientas tendientes a mejorar los sistemas de relaciones y comunicación, y capacitarlos, orientarlos y asesorarlos para que logren la satisfacción de sus necesidades y la resolución de sus problemáticas a través de la autogestión y del empleo de sus propios recursos y capacidades.

Nuevas formas de ser familia, nuevas formas de pobreza y exclusión, nuevos padecimientos, mayor demanda de lo social, “una nueva cuestión social”. Así nos encontró este nuevo siglo, en donde la automatización, la inseguridad, la incertidumbre y el aislamiento llevan a una constante y progresiva alienación, y en donde se hace necesario  implementar otros recursos, otras modalidades técnicas, otras formas de abordar las problemáticas tanto individuales, como familiares y sociales en general. 

La intervención profesional del trabajador social se relaciona con la vida cotidiana, se vincula con los espacios microsociales, como constructores de sentido. Este punto implica una mirada a lo macro social desde allí y especialmente desde la palabra de ese otro que se convierte en el centro de la acción. No de manera individual. Esta visión del otro implica reconocerlo como sujeto histórico social. 
Es decir, se busca el enfoque participativo de la acción profesional en cualquier área de intervención, analizando la problemática familiar y brindando herramientas para mejorarla o modificarla. Se enfatiza la fortaleza de la familia, se trata de detectar y potenciar los elementos positivos con el fin de promocionar la salud y el bienestar familiar. 

La intervención del Trabajo Social, entonces, se direcciona a atenuar y/o disminuir el padecimiento de quien consulta, pero especialmente en función de la recuperación de sus lazos sociales, es decir, de su vinculación histórico social con los otros. 

La función del trabajador social es desarrollar acciones tendientes a dar satisfacción a las necesidades expresadas por la persona o la familia. Para ello se establece un proceso de ayuda que permite la vinculación con la red de recursos, bienes y servicios disponibles en la sociedad, así como la generación de instancias de reflexión tendientes al desarrollo personal, la autogestión y la capacidad para tomar decisiones. 

Hoy en día se habla mucho de las “familias disfuncionales”, pero como dice Minuchin (1994), en las familias no hay buenos y malos, sino personas atrapadas en pautas de desarmonía con las que se derrotan a sí mismas. 

Por lo tanto, es importante saber que las familias tienen recursos inexplorados de apoyo, amor y cuidado, y que el bien de todos también será el bien de cada uno. Por lo tanto, hay que ayudarlos a ver el contexto más amplio del ser individual: el ser de la familia.

Partiendo, entonces, de los recursos que la familia tiene se puede continuar trabajando aprovechando esos recursos vinculares que serán los que apunten a lograr algunas transformaciones y modificaciones en la vida cotidiana de sus miembros.

Comunicate conmigo al mail: maritaguerrini@gmail.com

Lic. en Servicio Social María Eugenia Guerrini -  MP 7171